No te des por vencido
ni aún vencido,
no te sientas esclavo
ni aún esclavo;
trémulo de pavor,
piénsate bravo
y arremete feroz
ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido,
que ya viejo y ruín vuelve a ser clavo;
no la cobarde intrepidez del pavo
que emaina su plumaje al primer ruido.
Procede como Dios que nunca llora,
o como Lucifer que nunca reza,
o como el robledal cuya grandeza,
necesita del agua y no la implora...
¡Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!
ni aún vencido,
no te sientas esclavo
ni aún esclavo;
trémulo de pavor,
piénsate bravo
y arremete feroz
ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido,
que ya viejo y ruín vuelve a ser clavo;
no la cobarde intrepidez del pavo
que emaina su plumaje al primer ruido.
Procede como Dios que nunca llora,
o como Lucifer que nunca reza,
o como el robledal cuya grandeza,
necesita del agua y no la implora...
¡Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!
Excelente poema nos regala este poeta argentino conocido como Almafuerte, al quien también vale la pena recordar en nuestros ratos de soledad y si se puede porqué no intentar vivir día a día apegados al mensaje que este hombre nos dejó.
Durante su vida, adoptó cinco niños, solitario, generoso, razón que lo llevó a una vida de problemas económicos, de permanente pobreza, y a una vida de lucha constante. En la wikipedia podemos encontrar más información de él.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario